Existe una conexión entre el olfato y nuestra memoria. Por eso ciertos aromas, nos llevan a momentos del pasado. Ciertos olores nos relajan, nos hacen sentir bien, los asociamos a personas, situaciones y lugares. También hay ciertos olores que por el mismo motivo, nos crean ansiedad. Pero en esta ocasión quiero hablar del verano, de los olores que me recuerdan a él.
Para mí, el olor del verano es el de la crema del sol, el del melón dulce que se deshace en la boca. Es el de la hierba recién cortada, o el que precede a una tormenta. El de los arbustos de moras, cuando íbamos por el camino hacia el camping. El olor de la lluvia, y saber que tras ella, saldría con mi abuela a buscar caracoles.
Es el olor de la sal del mar en la piel. El de los helados después de cenar, mientras paseábamos por la orilla de la playa.
Es el aroma de una colonia determinada. En verano siempre uso una en concreto, que su olor es fresco.
Recordar ciertos olores nos trae algo de nostalgia, pero esos olores no mienten. Y en un momento determinado, pueden alegrarnos el día por el simple hecho de traer a la memoria, determinados momentos, o a determinadas personas.
Esos olores, tienen un significado para cada uno de nosotros, y para lo que nos hicieron sentir, y que seguiremos recordando, aunque pasen los años.
Y ahora, contadme...¿A qué huele vuestro verano?
P.D: La foto de la entrada es una que me trae muy buenos recuerdos de un verano con mi familia.
El verano huele a coco y a melón, suena a cigarra y a noches con lluvia pero de estrellas. Huele a fuego de campamento pero no descontrolado. Y suena a risas... a risas y a chapoteos en el agua.
ResponderEliminar