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domingo, 11 de junio de 2017

23/52. Barco pirata



Se fue a leer a su cuarto, pensando que había sido un día de lo más normal. Su cuerpo y su mente le pedían a gritos algo que la motivase. Vivir nuevas aventuras. Poco a poco el sueño la fue venciendo.
De repente algo la despertó, un vaivén, la cama se movía. Abrió los ojos, asustada. Miró en derredor y se dio cuenta de que esa no era su habitación. Estaba en un cuarto con las paredes cubiertas con tablones de madera, un baúl antiguo descansaba a los pies de su gran cama y un candelabro con velas encendidas, iluminaba la estancia algo oscura, ya que estaba amaneciendo. En uno de los laterales había una ventana, pero no una cualquiera, sino un ojo de buey. Saltó de la cama y se dirigió a ella. No podía creer lo que estaba viendo. Agua y más agua la rodeaba. Estaba surcando los mares en un barco, y parecía que era un barco antiguo.
Buscó su ropa, pero no la encontró. En su lugar había ropa que parecía masculina y unas botas con hebilla.
Se vistió deprisa, algo raro estaba pasando. Salió de la habitación y vio un largo pasillo en el que había otras puertas que supuso, serían habitaciones. Una escalera a la derecha subía hacia el exterior.

Nada más salir, el olor a mar inundó sus fosas nasales. Los chillidos de gaviotas llenaban sus oídos. Pero también el sonido de voces. Miró a su alrededor. Allá donde mirase había hombres y mujeres. Alguien le estaba diciendo algo, una voz masculina, sedosa, cálida..."Se te han pegado las sábanas. Hace rato que comenzó a salir el sol" Se giró y descubrió uno ojos azules como el mar. Una sonrisa fue surgiendo en su cara. Sabía donde estaba. Estaba surcando los mares en su barco pirata.

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